Salud

Otorgar salud de calidad es uno de los grandes retos que asumió el gobernador Omar Fayad por los hidalguenses, por ello su administración triplicó el abasto de medicamentos y ahora cuatro de cada cinco medicinas recetadas para enfermedades crónico-degenerativas, dentales, gastrointestinales, entre otras, están garantizadas.

Para el mandatario estatal, en salud no sólo es importante la eficacia de los servicios, sino también el trato digno y profesional que merecen los pacientes. Actualmente Hidalgo ocupa el primer lugar nacional en atención a personas con discapacidad, segundo lugar en estudios de diagnóstico; tercero en preconsultas y cuarto, en terapia física. 

Con el propósito de acercar los servicios de salud a donde más lo necesita la población, en los más de mil días de trabajo, se han otorgado casi medio millón de consultas a personas en los lugares más apartados del estado, por medio de brigadas médicas móviles.
 
En materia de infraestructura de salud en el Hospital General, el centro de salud médica de más alto nivel en Hidalgo, recibió una inversión de 19 millones de pesos (mdp), monto que refleja en sus instalaciones y quirófanos, además de la construcción de una planta de tratamiento de agua para el hospital.
 
Para preservar la salud de los adultos mayores el gobierno estatal invirtió cinco veces más en centros gerontológicos y casas de día. Dichas inversiones mejoran la calidad de vida de más de 19 mil personas en 70 municipios. Por medio de traslados aéreos, el gobierno de Omar Fayad salvó la vida de 42 personas.
 
 

Tomada de Womens Ministries Resources

Parte 1

La semana pasada vi cómo una de mis amigas más cercanas fue crucificada en un medio local al ser llamada “la mujer que mató a su hijo a martillazos”. Entre el cúmulo de emociones que viví y que sería largo de explicar, la que más predominó fue la de indignación ante la falta de perspectiva de género y el estilo nota roja con que retrataron a una mujer que, si bien cometió un crimen, es una persona con una historia tras ella que seguramente contribuyó a que, junto a su hijo, perdiera la vida.

Experimenté también una profunda tristeza. Me impactaron los comentarios de la nota, en su mayoría de parte de varones desconocidos que emitían juicios severos, pero también llamaron mi atención los que venían de algunas mujeres que, al parecer, comprenden lo que implica ser madre. 

Recordé a mi amiga con sus prisas, sus reflexiones, sus aprendizajes, asombro e intentos por encaminar a su hijo por si ella llegaba a faltar. Lo sostenía como una hojita de otoño que podía volverse un tornado ante el mínimo cambio de rutina o sobre estimulación en su día a día. No tenía certezas, veía postergarse sus sueños una y otra vez; el centro en torno al cual giraba su vida era él y eso, escribió, dolía incluso en el cuerpo.

No tenía certezas, veía postergarse sus sueños una y otra vez; el centro en torno al cual giraba su vida era él y eso, escribió, dolía incluso en el cuerpo.

Nos hablaba de costosos medicamentos, de la entrada de su hijo a la adolescencia, del desprecio de la gente que la obligaba a veces a guardarse o utilizar taxis para evitar el rechazo, de los cambios de domicilio de la escuela porque los gritos de las niñas y niños molestaban a los vecinos; estos cambios que a veces implicaban traslados largos y tediosos en el transporte ineficiente, no incluyente y carente de perspectiva de género de nuestra ciudad pachuqueña.

Hablaba también de buscar ingresos extra quizá vendiendo ropa de paca, de los descuentos en el trabajo por las faltas o definitivamente la pérdida del empleo, de su plan de construir desde cero una institución para personas autistas donde hubiera personal suficiente y capacitado, atención integral.

Nos contó cómo alguna vez, en una de las crisis fuertes de su hijo, se negaron a recibirlo en un hospital y ella, con sus medios, tuvo que hacerse cargo. Como él se había vuelto un riesgo para los niños más pequeños en la escuela, buscó otras opciones, una de ellas estaba fuera del estado; no quiso enviarlo porque la idea de no verlo durante mucho tiempo le parecía insoportable.

Todo lo hacía con ayuda principalmente de su madre, que cuidaba también de su padre, gravemente enfermo. El padre de su hijo no se hacía cargo desde hacía más de una década. Sin embargo, ella sostenía al niño y no sólo a él, sino que daba acompañamiento a padres y madres al otro lado del mundo que, como ella, también experimentaban continuamente soledad, desesperación, impotencia.

Yo y nuestra otra inseparable amiga le dábamos ánimos; a mí me sorprendía verla tan fuerte, tan reflexiva. Hace algunos días entendí: no supe leerla, por falta de sensibilidad, por ignorancia, ¿por comodidad? En su ponencia para el Primer foro interestatal “Madre solo hay… ¡varias!”, llevado a cabo el año pasado en el Instituto Hidalguense de las Mujeres, ella ya pedía ayuda entre líneas. No supe leerla.

En su ponencia para el Primer foro interestatal “Madre solo hay… ¡varias!”, llevado a cabo el año pasado en el Instituto Hidalguense de las Mujeres, ella ya pedía ayuda entre líneas.

Esta situación me ha llevado a posar mis ojos y oídos en las madres cuidadoras que tienen hijos con lo que la psicoterapeuta Roxana Barrera Rojas llamó “la discapacidad invisible”; por ello, contacté gracias a Roxana a un par de mujeres radicadas en Hidalgo, con la finalidad de sensibilizar-nos y mirar la historia completa. Usaré nombres ficticios a fin de proteger su identidad.

Sara y Manuel


Sara es mamá de un niño de casi ocho años llamado Manuel y vive al sur de Hidalgo. Psicóloga de profesión, tardó alrededor de dos años en conocer el diagnóstico de su hijo: autismo. Transitó por varias instituciones de salud y especialistas para realizarle diversos estudios, ya que el menor no tenía lenguaje verbal y a ojos de su familia no era más que un malcriado y tonto.

Sara me cuenta que, cuando recibió el diagnóstico, vivió una especie de duelo por las expectativas a futuro puestas en su hijo. Agregó “Tuve coraje, sentimientos de culpa, muchas emociones, pero a partir de ahí tomé otra actitud con mi niño, como evitar regañarlo o darle alguna nalgada debido a su aparente necedad. No visualizaba lo que implicaba el autismo. De lo primero que hice fue enfrentarme a la familia, pues ellos decidieron aislarnos, ya no nos tomaban en cuenta, nos hicieron a un lado. Fue un golpe muy fuerte”. 

Sara es viuda, quien era su pareja murió a los siete meses de nacido Manuel, pero se separaron cuando este tenía tres meses. Nunca recibió apoyo del padre ni de la familia de este, pero sí de su propia madre y hermana, apoyo que consistía en cuidar a Manuel para que ella pudiera trabajar e incluso en préstamos de dinero cuando no tenía a causa de los costosos análisis y medicamentos.

Otro golpe duro fue saber que Manuel debía ser medicado con Risperidona, un medicamento para tratar la esquizofrenia. Con un año y ocho meses, el pequeño sólo dormía un promedio de dos horas por cada 24, por lo cual dejó de tener avances, incluso empeoró. Sara decidió dejar su empleo; estaba desgastada físicamente debido a su trabajo de campo al centro de Hidalgo y agotada por la falta de sueño de Manuel. Tomó un empleo en una fonda cerca de su casa. La jornada era larga y pesada, pero su jefa y amiga le permitía salir cuando Manuel tenía sus consultas. 

Manuel debía ser medicado con Risperidona. Con un año y ocho meses, el pequeño sólo dormía un promedio de dos horas por cada 24, por lo cual dejó de tener avances, incluso empeoró.

Un paidopsiquiatra, cuyo nombre omitió Sara, fue quien le prescribió a Manuel la Risperidona y también Tradea (psicoestimulante para el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el síndrome de taquicardia ortostática postural y la narcolepsia). Sara cuenta que tiempo después, con cuatro años de edad, Manuel vivió la que ha sido su crisis más intensa.

Continuará…

Al finalizar la administración estatal, incrementará la cifra de hospitales al pasar de 16 a por lo menos 19, los cuales se sumarán a las 485 clínicas, unidades y hospitales móviles que brindan sus servicios a los hidalguenses anunció el gobernador Omar Fayad durante la inauguración del Festival Popular Regional «Donde Seguro te Diviertes», en San Bartolo Tutotepec.

«En Hidalgo mientras no haya la opción que venga a sustituir al Seguro Popular, este no desaparece. Todo este año los servicios y atenciones que se brindan por el Seguro Popular, se le van a seguir dando a la gente», aseguró el mandatario estatal.

Señaló que lejos de reclamar o exigir al presidente de México, el estado de Hidalgo decidió apoyar al gobierno federal, pues las personas con las afectadas. «La buena coordinación es lo que nos va a rendir frutos para alcanzar los logros que hemos alcanzado hasta el momento», subrayó, ya que los tres niveles de gobierno deben unirse para dar la atención que la gente necesita.

Destacó que el Centro Regional de Desarrollo Infantil (Ceredi) que opera en San Bartolo es un modelo único a nivel nacional e internacional, que vale la pena conservar y que hasta el momento opera con recursos del estado.

«Hay muchos temas que atender en Hidalgo, pero si no hay salud, no hay nada más», finalizó

Durante el evento se realizaron consultas generales, odontológicas, ginecológicas, crónico degenerativas y geriátricas, así también, se contó con el módulo App Seguro Popular Hidalgo, Módulo Conoce a tu gestor y Estrategias en salud para el adolescente.

Además, se entregaron paquetes de medicamentos básicos a los presidentes municipales de San Bartolo, Acaxochitlán, Huehuetla y Agua Blanca de Iturbide para abastecer las Casas de Salud municipales.

El titular de la Secretaría de Salud, Marco Antonio Escamilla Acosta, aseveró que el seguro popular representa la mayor garantía para poder acceder a los servicios de salud, por ello la importancia de afiliarse.

Abraham Rublúo Parra dijo los festivales tienen el objetivo de afiliar y reafiliar al Seguro Popular para que la sociedad no pierda o deje ir este derecho. Desde el inicio de la administración estatal a la fecha, el gobierno de Omar Fayad ha aportado cerca de 700 millones de pesos de manera voluntaria, ya que el gobernador del estado apuesta por la salud.

Aseguró que Hidalgo es uno de los estados que ha generado mayor innovación, muestra de ello, es el único Ceredi indígena en el país y América Latina.

Francisco Uriel Islas Trejo, presidente municipal de San Bartolo Tutotepec, reconoció a Omar Fayad como un gobernante cercano a la gente, capaz de sacar adelante el estado con resultados tangibles en favor de las familias.

Durante la misma gira de trabajo, se entregaron útiles escolares a 5181 alumnos de 180 planteles educativos del municipio para el ciclo escolar 2019-2020.

El titular de la Secretaría de Educación Pública, Atilano Rodríguez Pérez, aseguró que el gobernador está cumpliendo un compromiso que asumió al inicio de su gestión al hacer uso transparente de los recursos, prueba de ello son los más de 600 mil paquetes de útiles escolares y uniformes que se entregan en el estado.

Paralelo al arranque de este ciclo, se entregaron apoyos de mobiliario y materiales para la rehabilitación de 58 escuelas de educación básica del municipio.

La campaña del gobierno de Donald Trump contra Cuba alcanzó niveles que tocan el absurdo. Ahora, Washington acusa a La Habana de obtener dinero “explotando” y “esclavizando” a las y los médicos cubanos que prestan servicios en el extranjero. Paradojas de la política: quienes inventaron la explotación laboral y fundaron su país sobre leyes esclavistas, acusando a otros de practicar sus métodos. De tal modo, no se sabe si Estados Unidos acusa a la isla por explotación en sí, o por aparente plagio de su sistema de gobierno.

Pero, ni lo uno ni lo otro.

Lo que pasa es que el secretario de Estado, Mike Pompeo, salió en twitter a anunciar que restringiría las visas a funcionarios cubanos relacionados a las mundialmente famosas misiones médicas cubanas, con base en la Ley de Inmigración y Nacionalidad estadounidense. Dijo Pompeo que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se beneficia con dinero al explotar a las y los profesionales de la medicina cubana.

Washington acusa a La Habana de obtener dinero “explotando” y “esclavizando” a las y los médicos cubano

La narrativa de Pompeo parte de la salida de más de catorce mil profesionales médicos cubanos de Brasil, tras el arribo de Jair Bolsonaro. Afirma Estados Unidos que Cuba se queda con más de ochenta por ciento de los sueldos destinados a las y los médicos, por parte de los países beneficiados con las misiones. El presidente brasileño chantajeó con el cuento de que la misión médica cubana podía quedarse en territorio brasileño siempre y cuando les dieran a sus integrantes el cien por ciento de las ganancias y empataran sus estudios a la norma de ese país.

A esto se ha sumado una demanda en tribunales de Miami (claro, tenía que ser en Miami) de dos supuestos médicos cubanos contra la Organización Panamericana de la Salud acusándola de facilitar la creación de una “red de tráfico humano” y “esclavitud” por parte del Estado cubano. Pero la OPS –dependiente de la Organización Mundial de la Salud–, se ha extrañado porque esta denuncia se puso en la capital de Florida y no en Washington donde el organismo tiene su sede.

Lo de fondo es la intención de utilizar el sistema montado por la contra-cubana en esa ciudad dominada por el senador Marco Rubio, para replicar las acusaciones contra las misiones médicas de Cuba, en consonancia con la narrativa del gobierno de Donald Trump.

Pero, entonces, ¿explota Cuba a sus médicos y médicas? ¿Se queda con más de la mitad de su sueldo?

Lo primero que se tiene que advertir es que Estados Unidos ocupa conceptos como “explotación” o “esclavitud” sin entender realmente su significado.

La salud en Cuba es vista como un derecho, no como un bien de consumo.

Por ejemplo, explotación profesional es, en cualquier parte del mundo, la promesa de obtener éxito económico estudiando una carrera universitaria, pagando cientos de miles de dólares a cambio, con la amenaza de que, si no pagas ese dinero, el banco se quedará con tu casa y todas tus propiedades. Ese es un tipo de explotación que sufren millones de jóvenes en Estados Unidos que no tienen acceso a una Universidad porque, de hacerlo, tendrían que rentarse en dos o tres trabajos mal pagados para cancelar sus cuentas. Eso, además, es esclavitud.

En Cuba, cualquiera puede estudiar lo que quiera sin que le cueste un peso. Ningún graduado de la Facultad de Ciencias Médicas o de la Escuela Latinoamericana de Medicina tuvo que quitarse el pan de la boca con tal de estudiar en las mejores aulas médicas del continente americano.

¿Cómo es esto posible, siendo la isla un país pobre?

Sencillo. Los servicios de salud proporcionados por la empresa Servicios Médicos Cubanos S.A., dependiente del Ministerio de Salud, pagan los sueños de miles.

Todo el mundo sabe que la medicina cubana tiene mucho prestigio, y eso se debe a que la salud en Cuba es vista como un derecho, no como un bien de consumo. Por eso a Mike Pompeo le cuesta creer que las y los médicos cubanos prestan sus servicios sin afanes comerciales. Son héroes en su país, y tanto a ellos como a sus familias nada les falta. La riqueza que producen, va para ellos, sus familias y para mantener el sueño de miles de cubanos que vienen detrás, y de cientos de jóvenes provenientes de naciones del tercer mundo que estudian gratuitamente en universidades cubanas.

En cambio, en México, el costo de una colegiatura universitaria puede elevarse hasta los mil dólares mensuales. ¿Y en Estados Unidos?…

Pero volvamos a Cuba.

Hoy, miles de indígenas en la Amazonía brasileña mueren por enfermedades curables debido a la salida de médicos cubanos.

La isla ha sostenido por cincuenta años más de seiscientas mil misiones médicas en ciento sesenta y cuatro países, en las cuales han colaborado más de cuatrocientos mil trabajadores y trabajadoras de la salud. Si dos de estos recientemente ocupan la estructura anti-cubana de Miami para intentar denostar al sistema que les dio escuela y salud, no es por gusto, sino por un pago a cambio.

Las misiones médicas cubanas han combatido el ébola en África, la ceguera en Latinoamérica y el Caribe; el cólera en Haití y se han formado veintiséis brigadas del Contingente de Médicos Especializados en desastres y grandes epidemias para hecatombes en Pakistán, México, Indonesia, Ecuador, Perú, Chile, Venezuela y tantos otros.

¿Cuánto le costaría a Estados Unidos pagar ese servicio?

Hoy, miles de indígenas en la Amazonía brasileña mueren por enfermedades curables debido a la salida de médicos cubanos; porque, claro está, a esos lugares nunca han querido ir quienes sólo estudian medicina para hacerse millonarios con las medicinas y el negocio de la muerte.

Las misiones médicas cubanas siempre han ido a lugares remotos y de difícil acceso; les mueve una vocación solidaria y atenderían hasta los hijos de Trump y Bolsonaro.

Así le ocurrió al político ultra-conservador chileno, Andrés Allamand, unido a Cuba y a su sistema de salud cuando su pequeño hijo, a la edad de cuatro años, sufrió un accidente neurológico al caer en una piscina:

«Mi mujer y yo recibimos un llamado directo de Fidel Castro donde nos ofrecía ayuda para el tratamiento y recuperación de nuestro niño»

«Mi mujer y yo recibimos un llamado directo de Fidel Castro donde nos ofrecía ayuda para el tratamiento y recuperación de nuestro niño», dijo Allamand al diario Cooperativa. La oferta de ayuda por parte del Comandante cubano lo «impresionó enormemente”.

Dijo el político chileno: “La primera vez que hablé con él le dije que si sabía quién era yo, le dije que era un dirigente de la oposición y me respondió: ‘lo tengo absolutamente claro y ésto no tiene nada que ver con eso'».

Fidel «tomó la recuperación de mi niño como algo personal y le dedicó todo el tiempo durante muchos, muchos años» (…) «Mi familia y yo tenemos el mayor agradecimiento humano”, dijo Allamand.

De tal modo , cuando en el año de 2003 el hijo de Andrés Allamand murió, la familia decidió «como una muestra de agradecimiento, llevar sus cenizas a Cuba».

Esa es, pues, la verdadera impronta de la medicina cubana. No la que quiere vender Pompeo, y la maquinaria de propaganda a su servicio.

Conforme a los lineamientos establecidos por el Gobernador del Estado, Omar Fayad Meneses, para apoyar a las y los estudiantes hidalguenses, los 689 alumnos y alumnas de los 17 planteles del CECyTE Hidalgo que ofertan las carreras de Técnico en Enfermería General y Gericultura obtuvieron sus plazas de campo clínico para realizar servicio social en hospitales y unidades médicas rurales asignadas durante el período agosto 2019 – julio 2020, garantizándose el pago de becas a todos los estudiantes.

Con el apoyo y gestión del Gobernador del Estado, en Hidalgo, el Gobierno de México autorizó continuar con el apoyo económico a estas plazas que ayudan a dar una mejor atención en salud a la población hidalguense, gracias al trabajo conjunto entre la Secretaría de Salud y la Secretaría de Educación Pública a través del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Hidalgo (CECYTE Hidalgo).

El otorgamiento de la beca de servicio social a las y los estudiantes egresados de la carrera de Técnico en Enfermería General de los 16 planteles y de Técnico en Geriatría de los 5 planteles da lugar a su inclusión en el Programa Nacional de Servicio Social de Enfermería del Sistema Nacional de Salud, quienes recibieron con anterioridad un curso de inducción con el propósito de fortalecer la formación de profesionales comprometidos CON la calidad y calidez en el servicio en beneficio de la salud de la sociedad hidalguense.

En un evento único celebrado en el Plantel Pachuca del CECYTE Hidalgo las y los estudiantes de las carreras de Enfermería General y Geriatría recibieron su correspondiente campo clínico para dar inicio a servicio social becados, para que al terminar obtengan sus constancias de liberación que les permitirá realizar el trámite de titulación correspondiente para así recibir su título y cédula profesionales, por parte de la Dirección General de Profesiones de la Secretaría de Educación Pública.

El director general del CECyTE Hidalgo, Sergio Alejandro Arteaga Carreño, destacó que los alumnos de ambas carreras del área de la Salud de dicha Institución ya cuentan al cien por ciento con un espacio en donde realizar su servicio social toda vez que dichos programas en cada plantel cuentan con la Opinión Técnica Favorable y su correspondiente registro ante la Dirección General de Profesiones. Señaló su compromiso de seguir generando una educación de calidad en general y en lo particular en las áreas de la salud, exhortando a los y las estudiantes a actuar con responsabilidad en el ejercicio de su profesión.

La asignación de las plazas de campo clínico con beca benefició a las y los estudiantes de las carreras de Técnico en Enfermería General y Técnico en Gericultura de los planteles CECyTE Hidalgo Acaxochitlán, Coacuilco, Chapulhuacan, Metztitlán, Huichapan, Tepetitlán, Tetepango, Tezontepec de Aldama, Ixmiquilpan, Santiago de Anaya, Poxindeje, Santiago Tulantepec, Atlapexco, Huejutla, Tepehuacán, Canalí, Huautla y Huejutla (Gericultura), quienes realizarán servicio social en los hospitales y unidades médicas de la Secretaría de Salud de Hidalgo.